Por fin he conocido un mercado en el que perderme durante horas. Otras veces había visitado un mercado, pero ninguno lo suficientemente interesante como para captar mi atención durante más de una hora. Además nunca encontraba nada de mi interés.
Pues desde ayer no puedo decir lo mismo. Il mercato di Resina es un mercado diario a las afueras de Nápoles. Puedes encontrar cualquier cosa a un precio muy económico, desde ropa, calzado y bolsos, a trajes de novia y de ski. Ropa de los años 60 y uniformes que podrían haber visto más de una guerra. Gafas, bisutería, juguetes y seguramente muchas más cosas que no nos dio tiempo a ver en una mañana.
Sin embargo, si hay algo que destaca sobre el resto, es la peletería. Negocios dedicados exclusivamente a vender pieles (seguramente reales) que en sus entradas lucen maniquís, que debían haberse jubilado hace tiempo, vistiendo sus mejores galas. Y en sus mesas, decenas de ojos te miran inertes. Son los ojos de los zorros despellejados y transformados en estolas.
Horario: de lunes a domingo desde muy temprano (8.00 más o menos) hasta la una o una y media
Localización: Ercolano
Cómo llegar: Una vez en Garibaldi te diriges al estanco o kiosko y le pides un "biglieto per Ercolano" que te costará 1.80. Ahora siguiendo los carteles (no las pantallas de las llegadas y salidas) buscas donde ponga Circunmvesuviana y te diriges hacia allí. Nosotros tuvimos que salir de la estación para entrar por una entrada que parecía la boca de un metro. El tren da un poco de miedo. Hay varios trenes, pero el viaje dura entre 8 y 15 minutos depende de las paradas que haga. Para ir, a nosotros nos tocó bajarnos en la primera parada (Ercolano) y para volver te bajas en el final de trayecto (Nápoles). De todas formas hay unas minipantallas que te avisan de la siguiente parada.
Una vez llegas a Ercolano, sales de la estación y bajas la calle hasta el primer cruce de caminos, donde giras a la derecha y caminas toda esa calle hasta llegar a una plaza enorme donde empieza el mercado y continúa hacia la izquierda.
Cuando llegues al mercado pensarás que te has equivocado, pero no, eso es el mercado. Bajos de edificios con las puertas abiertas y tenderetes enfrente. En algunos negocios tienes que entrar prácticamente dentro del palazzo para probarte la ropa o ver más cosas.
Los vendedores te reclaman cuando te ven posar los ojos sobre sus pertenencias y te enseñan más y más cosas que sacan de sacos enormes que, por raro que parezca, todos han recibido el día anterior.
Y por cierto, si compras solo una cosa, por lo general no les gusta regatear, así que no lo intentes porque te pondrán mala cara. Pero cuando compras varias ya puedes jugar un poco más con ellos.
¿Cual ha sido mi experiencia?
Pues en una de las primeras tiendas, una vieja me endilgó un gorro de piel con forro interior con pelo (de ese que me encanta) por 5 euros. Media hora más tarde me compraba otro gorro con orejeras y borlas colgando de cordones por 2 euros. En una mesa colocada en medio de la calle, una pulsera con monedas oxidadas (alguna incluso rota) me llamaba para ser comprada. Me enamoré de la historia que pudo haber vivido y me la compré por 1 euro. Y cuando ya perdía mi esperanza y pensé que no encontraría ropa que me gustase en dicho mercado, ya casi en el cierre llegamos a un negocio donde me probé un montón de jerseys y me compré 3 (he repetido tantas veces las palabras que diré a continuación que seguro que tienen menos valor que las supuestas marcas de mi compra): un Pierre Cardin, un Emporio Armani y uno del montón. Los 2 primeros por 10 euros cada uno y el último por 5, sin embargo me los llevé por 20 euros los tres.
¿Objetivos para la próxima visita?
Una mochila de Emporio Armani perfecta para mi viaje mochilero por el norte de Italia que costaba 20 euros y un bolso-saco de cuero que costaba 15. Mi intención es cogerme los dos por 30, e incluso por 25 si tengo suerte.
domingo, 30 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
¿Quién hace la compra?
Hacer la compra siempre es un engorro. A mi, al menos, es algo que no me gusta hacer, y menos aun si tengo que ir solo. Para llevar a cabo esta desagradable labor, tengo varias opciones.
1ª opción. Ir a uno de los pocos supermercados que hay en la ciudad. Precios asequibles y ofertas tentadoras con el único inconveniente de la distancia. Si vives en el centro histórico, aquí tienes algunos:
- Carrefour en via Duomo esquina con Piazza Cavour
- Carrefour en via Mezzocanone
- Superò cerca de Piazza Dante
- Conad bajando por la calle de los belenes, a la izquierda y luego sigues bajando.
2ª opción. Comprar en los negozi di quartieri, que son como tiendas ultramarinos donde puedes encontrar todo lo necesario para subsistir un día. Son sitios más caros que los supermercados pero tienen la ventaja de que están mucho más cerca, y cuando haces una compra de peso se agradece. ¿Dónde se encuentran? Pues en toda la zona vieja los puedes encontrar, aunque una de las calles que he visto con más cantidad de estos negocios es Via Tribunalli. Además de alimentarios, también encuentras droguerías-cadena100, muy interesantes a la hora de comprar cosas para el baño, de limpieza, vajilla y utensilios de cocina e incluso objetos como alfombras, papeleras, manteles, cojines, tendales...
Dos recomendaciones:
- La vinacoteca (hay muchas también) que está en la calle del Conservatorio (al lado de Piazza Bellini) vende 3 botellas de vino (blanco y tinto) por 7 euros. Luego podrás decir que te has bebido un Merlot por 2 euros.
- En Via Tribunalli (delante de los arcos) hay un negocio que se llama Mini Market donde puedes comprar por 5 euros, 3 botellas de Fragolino (es un vino espumante con sabor a fresa obligatorio probar).
3ª opción. Llamar por teléfono a un negozio di quartieri y pedir la compra a domicilio. Así de simple. Ventajas: te traen la compra a casa incluido los paquetes de agua de 6 botellas de 2 litros cada una (que increiblemente cuestan 1 euro y poco o 2 euros). Inconvenientes: pagas más que en el supermercado y no puedes elegir en persona lo que quieres (aunque si sabes las marcas puedes pedir exactamente lo que quieres que te lleven), además no hacen entregas solo de agua.
- El número de teléfono del negocio que está junto a Pizzeria Sorbillo es: 081459574
¿Qué hago yo? Pues siempre que puedo voy al supermercado, siempre y cuando vaya acompañado y tenga que hacer una compra grande pero sin peso (sin agua, cocacola, zumos, leche...). El pan lo compro en la panaderia junto a Sorbillo y compro embutidos (hay ofertas especiales) y cosas que pueda necesitar al momento en los negocios de quartieri. En cuanto a la compra a domicilio la usamos sobretodo para el agua (somos 6 en el piso) pero tenemos que hacer compra también, así que hacemos una lista con lo que podemos necesitar cada uno. Al final soy yo el que más cosas pide, pero es que me parece una absoluta comodidad llamar por telefono y que te traigan a casa pasta, arroz, tomate, carne, pan, galletas, fruta, cocacola, huevos, leche...
1ª opción. Ir a uno de los pocos supermercados que hay en la ciudad. Precios asequibles y ofertas tentadoras con el único inconveniente de la distancia. Si vives en el centro histórico, aquí tienes algunos:
- Carrefour en via Duomo esquina con Piazza Cavour
- Carrefour en via Mezzocanone
- Superò cerca de Piazza Dante
- Conad bajando por la calle de los belenes, a la izquierda y luego sigues bajando.
2ª opción. Comprar en los negozi di quartieri, que son como tiendas ultramarinos donde puedes encontrar todo lo necesario para subsistir un día. Son sitios más caros que los supermercados pero tienen la ventaja de que están mucho más cerca, y cuando haces una compra de peso se agradece. ¿Dónde se encuentran? Pues en toda la zona vieja los puedes encontrar, aunque una de las calles que he visto con más cantidad de estos negocios es Via Tribunalli. Además de alimentarios, también encuentras droguerías-cadena100, muy interesantes a la hora de comprar cosas para el baño, de limpieza, vajilla y utensilios de cocina e incluso objetos como alfombras, papeleras, manteles, cojines, tendales...
Dos recomendaciones:
- La vinacoteca (hay muchas también) que está en la calle del Conservatorio (al lado de Piazza Bellini) vende 3 botellas de vino (blanco y tinto) por 7 euros. Luego podrás decir que te has bebido un Merlot por 2 euros.
- En Via Tribunalli (delante de los arcos) hay un negocio que se llama Mini Market donde puedes comprar por 5 euros, 3 botellas de Fragolino (es un vino espumante con sabor a fresa obligatorio probar).
3ª opción. Llamar por teléfono a un negozio di quartieri y pedir la compra a domicilio. Así de simple. Ventajas: te traen la compra a casa incluido los paquetes de agua de 6 botellas de 2 litros cada una (que increiblemente cuestan 1 euro y poco o 2 euros). Inconvenientes: pagas más que en el supermercado y no puedes elegir en persona lo que quieres (aunque si sabes las marcas puedes pedir exactamente lo que quieres que te lleven), además no hacen entregas solo de agua.
- El número de teléfono del negocio que está junto a Pizzeria Sorbillo es: 081459574
¿Qué hago yo? Pues siempre que puedo voy al supermercado, siempre y cuando vaya acompañado y tenga que hacer una compra grande pero sin peso (sin agua, cocacola, zumos, leche...). El pan lo compro en la panaderia junto a Sorbillo y compro embutidos (hay ofertas especiales) y cosas que pueda necesitar al momento en los negocios de quartieri. En cuanto a la compra a domicilio la usamos sobretodo para el agua (somos 6 en el piso) pero tenemos que hacer compra también, así que hacemos una lista con lo que podemos necesitar cada uno. Al final soy yo el que más cosas pide, pero es que me parece una absoluta comodidad llamar por telefono y que te traigan a casa pasta, arroz, tomate, carne, pan, galletas, fruta, cocacola, huevos, leche...
domingo, 23 de enero de 2011
Consejos de supervivencia
Tres consejos de supervivencia.
A la hora de cruzar, no lo pienses, lánzate a ese mar de tráfico. Los coches suelen frenar y las motos esquivarte.
En las colas, ten morro. Si no te haces ver se te colarán un montón de señoras italianas con prisa.
Cuando salgas a la calle por la noche lleva siempre un par de euros en el bolsillo por si te atracan. Y en el caso de que te atraquen, no tengas miedo. Pueden amenzarte con un cuchillo, una botella rota o una pistola (que estoy por asegurar que es de mentira) pero normalmente no suelen hacer nada. Te pedirán todo lo que lleves y si les das dinero quizá te dejen en paz, pero si no se lo das seguramente te reclamen el móvil, aunque sea una mierda.
A la hora de cruzar, no lo pienses, lánzate a ese mar de tráfico. Los coches suelen frenar y las motos esquivarte.
En las colas, ten morro. Si no te haces ver se te colarán un montón de señoras italianas con prisa.
Cuando salgas a la calle por la noche lleva siempre un par de euros en el bolsillo por si te atracan. Y en el caso de que te atraquen, no tengas miedo. Pueden amenzarte con un cuchillo, una botella rota o una pistola (que estoy por asegurar que es de mentira) pero normalmente no suelen hacer nada. Te pedirán todo lo que lleves y si les das dinero quizá te dejen en paz, pero si no se lo das seguramente te reclamen el móvil, aunque sea una mierda.
viernes, 14 de enero de 2011
Como llegar al centro desde el aeropuerto
Una actualización rápida y sencilla. Para ir desde el aeropuerto al centro, al igual que en el viaje contrario, tienes 3 opciones.
La primera implicaría haber ligado ya con algún nativo italiano que vaya a buscarte en su coche. Es fácil, cómodo y barato. Pero uno debe asegurarse de que el susodicho vaya en coche y no en moto.
La segunda opción es coger un taxi. Pero no es recomendable meterse en el primero que uno encuentre. Antes debes preguntar cuanto cuesta el viaje al centro. En mi caso, una vez pagué 17 y la otra pagué 15 euros.
La tercera opción es coger el Allibus. Cuando sales del aeropuerto (por la salida de llegadas) te encuentras ya con todos los taxis esperando clientes. En frente de los taxis estan las paradas de autobús. En una de las grandes marquesinas hay una pequeña señal que pone Allibus. Pero lo mas seguro es que ya esté el autobús alli aparcado. Es un bus urbano de los que circulan por la ciudad. Al entrar tienes que pagarle 3 euros al conductor, que te da un billete que te dice que tienes que sellar (séllalo). Además el billete lo puedes usar luego para coger el metro también. El Allibus tiene 2 paradas, una es la estación de Garibaldi y la otra es Piazza Municipio. Si bajas en Garibaldi puedes coger el metro e ir al centro a Piazza Cavour (una parada únicamente). Si quieres algo más céntrico todavía, puedes hacer trasbordo en Cavour (a la línea de la metropolitana Museum) e ir a Piazza Dante (solo a una parada de distancia y final de trayecto).
La primera implicaría haber ligado ya con algún nativo italiano que vaya a buscarte en su coche. Es fácil, cómodo y barato. Pero uno debe asegurarse de que el susodicho vaya en coche y no en moto.
La segunda opción es coger un taxi. Pero no es recomendable meterse en el primero que uno encuentre. Antes debes preguntar cuanto cuesta el viaje al centro. En mi caso, una vez pagué 17 y la otra pagué 15 euros.
La tercera opción es coger el Allibus. Cuando sales del aeropuerto (por la salida de llegadas) te encuentras ya con todos los taxis esperando clientes. En frente de los taxis estan las paradas de autobús. En una de las grandes marquesinas hay una pequeña señal que pone Allibus. Pero lo mas seguro es que ya esté el autobús alli aparcado. Es un bus urbano de los que circulan por la ciudad. Al entrar tienes que pagarle 3 euros al conductor, que te da un billete que te dice que tienes que sellar (séllalo). Además el billete lo puedes usar luego para coger el metro también. El Allibus tiene 2 paradas, una es la estación de Garibaldi y la otra es Piazza Municipio. Si bajas en Garibaldi puedes coger el metro e ir al centro a Piazza Cavour (una parada únicamente). Si quieres algo más céntrico todavía, puedes hacer trasbordo en Cavour (a la línea de la metropolitana Museum) e ir a Piazza Dante (solo a una parada de distancia y final de trayecto).
sábado, 4 de diciembre de 2010
Cómo llegar al aeropuerto
La siguiente actualización te será útil si tienes que ir desde el centro al aeropuerto de Nápoles, Capodichino.
La opción mas cómoda pero menos económica es la de coger un taxi. Cada taxista te cobrará lo que crea conveniente, así que lo mejor es preguntar. Cuando bajamos del aeropuerto, nada más llegar, el taxista nos cobró 17 euros, precio que nos habían dicho razonable. Sin embargo, puedes encontrarte con algún taxista que te haga el viaje por 15 euros.
La otra opción es coger un autobús. La parada del Allibus (así se llama) está junto a la estación central en Garibaldi, junto al Mc'Donalds. Hay una parada de autobús normal y un poco más adelante está la parada del Allibus. Cuesta 3 euros aproximadamente.
La tercera opción y creo la mejor, es conocer a alguien que tenga coche y te lleve al aeropuerto.
A presto.
La opción mas cómoda pero menos económica es la de coger un taxi. Cada taxista te cobrará lo que crea conveniente, así que lo mejor es preguntar. Cuando bajamos del aeropuerto, nada más llegar, el taxista nos cobró 17 euros, precio que nos habían dicho razonable. Sin embargo, puedes encontrarte con algún taxista que te haga el viaje por 15 euros.
La otra opción es coger un autobús. La parada del Allibus (así se llama) está junto a la estación central en Garibaldi, junto al Mc'Donalds. Hay una parada de autobús normal y un poco más adelante está la parada del Allibus. Cuesta 3 euros aproximadamente.
La tercera opción y creo la mejor, es conocer a alguien que tenga coche y te lleve al aeropuerto.
A presto.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Estereotipos II
Moda. Y es que Italia es uno de los puntos clave en cuanto a moda y estilo, aunque esto no parece poder aplicarse a la ciudad de Nápoles.
Llegué a la capital de la Campania con la idea de coger alguna idea para mi indumentaria para la boda a la que tengo que asistir el próximo mes, sin embargo no me hizo falta más de un día para darme cuenta de que éste no es el lugar adecuado para tomar prestadas ideas de este tipo. Eso si, nadie puede negar que los napolitanos tienen un estilo propio.
Aquellos a los que, en mi ciudad, se les conoce con el nombre de "malotes", aquí visten con pantalones vaqueros ajustadísimos y con el bajo doblado con el fin de mostrar los calcetines o los tobillos (ahora entiendo por qué la profesora de italiano nos dijo que la natalidad de Italia estaba disminuyendo). Pero esto ocurre en el mejor de los casos, pues algunos ya ni los doblan. A veces creo que por las mañanas se han equivocado de armario y han cogido los pantalones de su hermano pequeño. Como calzado destacan las deportivas altas tipo "astronauta" y los mocasines (debo admitir que ninguno me disgusta).
Si no tenemos suerte, esconden sus musculosos pectorales bajo una camiseta de licra ajustada. Aunque eres una persona afortunada cuando no tienes que ver sus barrigas cerveceras también escondidas bajo camisetas de licra ajustadas. Cuando refresca un poco, llevan una rebeca que, por lo que he visto, aun están muy de moda por aquí. Y como complementos, un fular o una palestina son dos buenas opciones. Las gafas de sol las utilizan, pero no todo el tiempo (como pensamos en España), sino solo cuando hace sol. Como anécdota diré que en Alemania piensan que los españoles llevamos las gafas de solincluso cuando llueve, es decir, piensan de nosotros lo que nosotros de los italianos.
Ahora si, la gente que no viste como el espécimen anterior, trabaja para vestirse o, en el mejor de los casos, trabajan para vestirlos. Pueden llevar encima tranquilamente 2000 euros en ropa y complementos. Pero os diré un cosa, si no me lo llegan a decir, yo pensaría que visten de mercadillo. Por ejemplo, he visto deportivas de las que en España puedes encontrar por 10 o 20 euros, ¡a 150-200 euros! Lo que no entiendo es, ¿cómo una ciudad que parece tan pobre puede gastar tanto dinero en ropa?
Para terminar diré que también aquí podéis encontrar Pull&Bear, Bershka, H&M o Zara, pero no son tiendas baratas. Y aunque Carmen me asegure que la diferencia de precios con España no supera los 5 euros, yo me reitero diciendo que en España nunca he visto una chaqueta en Zara que costase 150 euros. Como alternativa puedes ir a ALCOTT, cuyo estilo de ropa es similar al de estas tiendas e igual de barato.
Aunque en el fondo tengo que admitir que me encuentro como pez en el agua en esta ciudad. Mis pitillos y mis rebecas pasan totalmente desapercibidos. Creo que incluso podría ponerme unos pitillo rosa con lentejuelas y a nadie le llamaría la atención, al fin y al cabo, soy un chico, y aquí los chicos mandan.
Ciao.
Llegué a la capital de la Campania con la idea de coger alguna idea para mi indumentaria para la boda a la que tengo que asistir el próximo mes, sin embargo no me hizo falta más de un día para darme cuenta de que éste no es el lugar adecuado para tomar prestadas ideas de este tipo. Eso si, nadie puede negar que los napolitanos tienen un estilo propio.
Aquellos a los que, en mi ciudad, se les conoce con el nombre de "malotes", aquí visten con pantalones vaqueros ajustadísimos y con el bajo doblado con el fin de mostrar los calcetines o los tobillos (ahora entiendo por qué la profesora de italiano nos dijo que la natalidad de Italia estaba disminuyendo). Pero esto ocurre en el mejor de los casos, pues algunos ya ni los doblan. A veces creo que por las mañanas se han equivocado de armario y han cogido los pantalones de su hermano pequeño. Como calzado destacan las deportivas altas tipo "astronauta" y los mocasines (debo admitir que ninguno me disgusta).
Si no tenemos suerte, esconden sus musculosos pectorales bajo una camiseta de licra ajustada. Aunque eres una persona afortunada cuando no tienes que ver sus barrigas cerveceras también escondidas bajo camisetas de licra ajustadas. Cuando refresca un poco, llevan una rebeca que, por lo que he visto, aun están muy de moda por aquí. Y como complementos, un fular o una palestina son dos buenas opciones. Las gafas de sol las utilizan, pero no todo el tiempo (como pensamos en España), sino solo cuando hace sol. Como anécdota diré que en Alemania piensan que los españoles llevamos las gafas de solincluso cuando llueve, es decir, piensan de nosotros lo que nosotros de los italianos.
Ahora si, la gente que no viste como el espécimen anterior, trabaja para vestirse o, en el mejor de los casos, trabajan para vestirlos. Pueden llevar encima tranquilamente 2000 euros en ropa y complementos. Pero os diré un cosa, si no me lo llegan a decir, yo pensaría que visten de mercadillo. Por ejemplo, he visto deportivas de las que en España puedes encontrar por 10 o 20 euros, ¡a 150-200 euros! Lo que no entiendo es, ¿cómo una ciudad que parece tan pobre puede gastar tanto dinero en ropa?
Para terminar diré que también aquí podéis encontrar Pull&Bear, Bershka, H&M o Zara, pero no son tiendas baratas. Y aunque Carmen me asegure que la diferencia de precios con España no supera los 5 euros, yo me reitero diciendo que en España nunca he visto una chaqueta en Zara que costase 150 euros. Como alternativa puedes ir a ALCOTT, cuyo estilo de ropa es similar al de estas tiendas e igual de barato.
Aunque en el fondo tengo que admitir que me encuentro como pez en el agua en esta ciudad. Mis pitillos y mis rebecas pasan totalmente desapercibidos. Creo que incluso podría ponerme unos pitillo rosa con lentejuelas y a nadie le llamaría la atención, al fin y al cabo, soy un chico, y aquí los chicos mandan.
Ciao.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Estereotipos I
Dos meses en Nápoles es suficiente para tener una idea general de los estereotipos verdaderos y falsos con respecto a la ciudad y al país en general.
Pasta y pizza. Es totalmente cierto. En los puestecillos que inundan las calles se vende pasta y pizza para todos los gustos. Macarrones con carne, tortilla de macarrones o croquetas de pasta. Pizza margarita, frita o calzonne. Croquetas de patata con queso, de arroz o de fideos. Bocadillos de una pasta extraña a base de bacon y queso, bocadillos de espinacas y hot dogs.
Vivo con 5 italianos y ellos dicen que comen variado pero yo solo los veo comer pasta. Esta bien, miento. También los he visto comer un día lentejas y otro sopa (ambas cosas hechas por mi). Eso si, la pasta la toman con todo: espinacas, carne, tomate, atún, brócoli, pepino... Y cuando les sobra pasta del mediodía, le echan un par de huevos y se hacen una tortilla de pasta a la noche (aunque esto aun no se lo he visto hacer a ninguno).
Sin embargo ellos dicen que los españoles comemos fatal (qué otra cosa pueden decir si solo me tienen a mi como ejemplo, un estudiante erasmus sin un duro). Dicen que como todo frito y siempre lo mismo. Y claro que como siempre lo mismo, compro siempre criollos porque es lo más barato en cuanto a carne en el supermercado, y el arroz un día si y otro no porque este último año he desarrollado una ligera afición hacia esta comida.
En cuanto al aceite, aquí casi no usan aceite para cocinar. Eso si, cuando lo usan se pasan. Utilizan media olla de aceite para freir unas patatas congeladas (aun teniendo sartenes) y luego lo tiran. Se volvieron locos el día que guarde el aceite de mis patatas para el día siguiente.
El pan es otro tema de discusión en casa. Yo compro un bollo cada día y si me queda un trozo por las noches, al día siguiente lo tiro, y si me sobra mucho lo meto en el congelador. Ellos se compran una barra y la comen en varios días. Quizá esto sea algo que haga mucha gente y yo no sea un buen ejemplo por ser hijo de panaderos. Además me riñen siempre que dejo el pan encima de la mesa, o sobre la encimera, o cuando no lo cubro con un paño, ya no digamos el día que lo puse sobre un paquete de agua que teníamos en la cocina... Si es que aquí se pasan de higiénicos... pero esto formará parte de otra actualización.
A presto
Pasta y pizza. Es totalmente cierto. En los puestecillos que inundan las calles se vende pasta y pizza para todos los gustos. Macarrones con carne, tortilla de macarrones o croquetas de pasta. Pizza margarita, frita o calzonne. Croquetas de patata con queso, de arroz o de fideos. Bocadillos de una pasta extraña a base de bacon y queso, bocadillos de espinacas y hot dogs.
Vivo con 5 italianos y ellos dicen que comen variado pero yo solo los veo comer pasta. Esta bien, miento. También los he visto comer un día lentejas y otro sopa (ambas cosas hechas por mi). Eso si, la pasta la toman con todo: espinacas, carne, tomate, atún, brócoli, pepino... Y cuando les sobra pasta del mediodía, le echan un par de huevos y se hacen una tortilla de pasta a la noche (aunque esto aun no se lo he visto hacer a ninguno).
Sin embargo ellos dicen que los españoles comemos fatal (qué otra cosa pueden decir si solo me tienen a mi como ejemplo, un estudiante erasmus sin un duro). Dicen que como todo frito y siempre lo mismo. Y claro que como siempre lo mismo, compro siempre criollos porque es lo más barato en cuanto a carne en el supermercado, y el arroz un día si y otro no porque este último año he desarrollado una ligera afición hacia esta comida.
En cuanto al aceite, aquí casi no usan aceite para cocinar. Eso si, cuando lo usan se pasan. Utilizan media olla de aceite para freir unas patatas congeladas (aun teniendo sartenes) y luego lo tiran. Se volvieron locos el día que guarde el aceite de mis patatas para el día siguiente.
El pan es otro tema de discusión en casa. Yo compro un bollo cada día y si me queda un trozo por las noches, al día siguiente lo tiro, y si me sobra mucho lo meto en el congelador. Ellos se compran una barra y la comen en varios días. Quizá esto sea algo que haga mucha gente y yo no sea un buen ejemplo por ser hijo de panaderos. Además me riñen siempre que dejo el pan encima de la mesa, o sobre la encimera, o cuando no lo cubro con un paño, ya no digamos el día que lo puse sobre un paquete de agua que teníamos en la cocina... Si es que aquí se pasan de higiénicos... pero esto formará parte de otra actualización.
A presto
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